Volver

Actualidad

27/01/2017

"Este proyecto me abre una puerta para aportar mis conocimientos en terrorismo y fusionarlos con herramientas informáticas destinadas a detectar y prevenir la radicalización."

david_garriga_entrevista

David Garriga es enfermero del Parc Sanitari Sant Joan de Déu y experto en el mundo árabe y el terrorismo. Sus conocimientos le han llevado a combinar su trabajo asistencial con un proyecto de investigación europeo sobre la radicalización yihadista en las redes sociales, el RiskTrack. Un proyecto cofinanciado por la Comisión Europea donde participa el Parc Sanitari Sant Joan de Déu, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Claude Bernard de Lio y el Instituto de Neurociencias y Tecnología de Chipre.

¿En qué consiste el proyecto Risk Track y cuál es su principal objetivo?

'RiskTrack - Tracking tool based on social media for risk assessment on radicalisation' tiene como objetivo crear una herramienta de valoración del riesgo para detectar situaciones de riesgo de radicalización yihadista en las redes sociales. Así, trabajamos en la prevención del terrorismo a través de la identificación temprana de la radicalización. De acuerdo con las prioridades de la UE en esta materia, el equipo de expertos debe identificar y abordará los factores o indicadores que levanten una bandera roja sobre la cual se puede estar radicalizando y reclutando individuos o comunidades para cometer actos violentos de terrorismo yihadista.

Las redes sociales y la web son un mundo muy amplio, ¿qué metodologías utilizaréis para detectar la radicalización?

Desarrollaremos una metodología de valoración de riesgo que consiga detectar signos de potencial radicalización (como uso del lenguaje, patrones de comportamiento en redes sociales, etc.) y permitir que estos signos sean comparados con otras características y patrones extraídos de fuentes como redes sociales, principalmente Twitter. Estas características serán probadas y analizadas utilizando métodos avanzados de BigData y Machine Learning.

La valoración del riesgo de violencia se realiza teniendo en cuenta tres factores: la víctima, el agresor y la situación. La víctima sería la persona vulnerable de ser radicalizada (según sus rasgos de personalidad, contexto, hábitos, etc.), el agresor sería el reclutador de la organización terrorista y la situación sería el medio donde confluye: la red.

¿Cuál es el tratamiento que hacéis con los datos utilizados durante el proyecto?

Los informes que salgan como resultado del trabajo serán confidenciales, únicamente la Comisión Europea y los participantes del proyecto tendrán acceso a esta información. No obstante, respecto a la privacidad de los usuarios, debemos tener en cuenta que todos los análisis se harán en perfiles públicos. De esta forma, nada de lo que se pueda publicar al respecto tendrá menos privacidad de la cual ya tendrán los perfiles o lugares web a analizar.

Los resultados que de la herramienta RiskTrack se destinaran a la toma de medidas de prevención y/o de contrarradicalización, depende del caso. El papel que tiene este proyecto es facilitar una herramienta para agencias de seguridad, fiscalía, entre otros; el uso específico que se le dé dependerá de sus usuarios.

El Parc Sanitari Sant Joan de Déu es uno de los partners del proyecto, ¿cuál es su tarea?

El equipo está dividido en dos grupos. Un grupo de técnicos informáticos y otro de psicólogos y criminólogos. Yo trabajo en este último, la principal tarea es la de crear unos indicadores que nos puedan ayudar a detectar un riesgo de potencial radicalización de etiología yihadista de forma que nos permitan, preventivamente, detectar personas vulnerables; aportando a través de mi experiencia como analista en terrorismo yihadista herramientas para poder crear este indicador.

Eres autor de tres libros y coautor de uno sobre países árabes y terrorismo, ¿por qué decidiste trabajar e investigar en este tema? ¿Qué te llamo la atención?

Hace diez años que me atrae el mundo árabe-islámico. Empecé estudiando la lengua y su cultura trabajando como enfermero en distintos países árabes durante el verano. Allí me di cuenta de que la formación universitaria que había recibido no estaba completa, faltaba en muchos casos la parte correspondiente al mundo árabe. Por ejemplo, en la universidad de enfermería siempre nos enseñaron que las primeras enfermeras que trabajaron con patrones y de manera reglada eran Florence Nightgale y Virginia Henderson (siglo XIX y XX). Pero en les universidades del mundo árabe la historia de la enfermería presenta personal que trabajaba con la salud en hospitales, asistencia al parto, en guerras, etc. en los siglos IX y X, incluso algunas contemporáneas del Profeta Muhammad al siglo VII d.C. Estos trabajadores funcionaban con unos patrones muy parecidos a las primeras enfermeras occidentales, pero aquí no se enseñan. Esto me llevó a escribir mi primer libro "Del Bimaristán al Hospital Psiquiátrico: Historia de la Enfermería y la Salud Mental en el Islam". Ed: ANESM 2010, además de dar clase sobre salud e islam en distintas universidades que buscaban completar estos conocimientos.

Después con la carrera de criminología enfoqué los conocimientos para trabajar otro tema olvidado: los asesinos en serie, que también existen en los países árabe-islámicos. Empecé a realizar una investigación in situ de distintos casos en países árabes, y de allí nació "Las Legiones de Satán: Asesinos en serie en tierras del Islam". Ed: Tyranosaurus Books, 2014 donde se describen cinco casos de asesinos en serie.

Finalmente, con la aparición de este nuevo terrorismo, enfoqué mis conocimientos en trabajar para ayudar a prevenir la radicalización yihadista. Intentar contrarrestar los falsos discursos sobre el islam que den a los terroristas de DAESH para evitar que chicos, cada vez más jóvenes, caigan en la narrativa engañosa de estos asesinos. Así que publiqué "Yihad ¿qué es?". Ed: Comanegra 2015 y colaboré en "Humillación y agonía: anàlisis conductual de las decapitaciones del Estado islámico" Ed: Dissident Tales, 2015.