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Actualidad

25/02/2019

Un gen implicado en el TDAH podría estar relacionado con el consumo de sustancias adictivas

Bru Cormand i Noelia FernandezAlgunas variaciones en el gen LPHN3, un factor genético relacionado con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños y adultos, se asocian por primera vez con un mayor riesgo de consumir tabaco, alcohol, cannabis y otras sustancias adictivas. El estudio se ha publicado en la revista Translational Psychiatry.

El descubrimiento está basado en el estudio de cerca de 2.700 afectados por TDAH de países como Estados Unidos, Colombia o España; y revela que una variación concreta en el gen LPHN3 aumenta un 40% el riesgo de dependencia a la nicotina en los pacientes españoles afectados por TDAH. Pero no todos los afectados manifiestan conductas de perfil adictivo, ya que se ha encontrado variaciones en los perfiles genéticos de los pacientes donde determinados factores ambientales también juegan un papel clave.

En la investigación han participado los Dres. Bru Cormand y Noelia Fernàndez (Institut de Recerca Sant Joan de Déu – Institut de Biomedicina de la Universitat de BarcelonaCIBER de Enfermedades Raras), junto con los Dres. Josep Antoni Ramos-Quiroga y Marta Ribasés (Vall d'Hebron Institut de Recerca - CIBER de Salud Mental) y expertos de la Universidad de Antioquia y la Universidad Simón Bolívar en Colombia, entre otras instituciones. La investigación ha sido liderada por los expertos Dres. Mauricio Arcos-Burgos y Maximilan Muenke, de los Institutos Nacionales de Salud en Bethesda (Estats Units).

Actualmente, el TDHA es uno de los trastornos psiquiátricos más comunes en la infancia y la adolescencia – se puede alargar hasta la edad adulta – y se caracteriza por la hiperactividad, la impulsividad y el déficit de atención en los afectados.

Uno de los genes relacionados hasta ahora con la susceptibilidad al TDAH es el LPHN3, que codifica la proteína latrofilina 3, "una molécula relacionada con la formación de conexiones sinápticas entre determinados tipos de neuronas y, por tanto, un buen candidato a tener relación con cualquier trastorno psiquiátrico", detalla el Dr. Bru Cormand.

La conexión entre el gen LPHN3 y el TDAH es una de las más bien estudiadas en relación a la etiología de la enfermedad. Este gen, además, tiene influencia sobre la respuesta de los pacientes a la medicación, el grado de severidad de la enfermedad y la aparición de conductas disruptivas. No obstante, hasta ahora no se había explorado en profundidad el posible vínculo entre el gen LPHN3 y la adicción a substancias.

En el nuevo trabajo, los expertos han aplicado un método estadístico innovador (recursive-partitioning frameworks), que integra información clínica, demográfica y genética sobre un trastorno concreto —en este caso, el TDAH— para predecir otro trastorno comórbido (es decir, que se presenta de forma concurrente), como la adicción al tabaco, el alcohol, la cocaína, el cannabis o la marihuana, entre otros.

Las conclusiones apuntan a que, dentro del grupo de afectados españoles por el TDAH, una variación concreta en el gen LPHN3 aumenta en un 40 % el riesgo de dependencia a la nicotina. Según los expertos, los resultados son similares en el caso del alcohol y las drogas ilegales, que se han estudiado de forma conjunta en el marco de la investigación.

Un 75 % del TDAH tiene una base genética, y el 25 % restante es atribuible a factores ambientales que son muy variables, detallan los expertos. Por lo tanto, los factores externos también pueden ser relevantes en la manifestación de las conductas adictivas en los afectados por el TDAH. Por ejemplo, determinados estilos de vida o interacciones sociales pueden tener un papel importante.

"Además, la cocaína y otras sustancias adictivas —alerta el Dr. Cormand— tienen una acción psicoestimulante similar a la del principal tratamiento farmacológico del TDAH. Eso explicaría que, en algunos casos, los afectados las consuman como automedicación por sus efectos aparentemente beneficiosos".

El tratamiento psicológico, el farmacológico y la intervención psicopedagógica son las estrategias combinadas que resultan más eficaces en el tratamiento del TDAH. En el futuro, habrá que impulsar nuevos trabajos de carácter clínico para analizar la importancia de la carga genética en la susceptibilidad a presentar TDAH y en las conductas adictivas que pueden afectar a la salud del paciente.

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